21.5.09
20.5.09
18.5.09
10.5.09
Cuando intentás ser más de lo que sos, sabés que tendría que alcanzar, porque día a día das lo mejor de vos. No seré una excelente hija, no seré la mejor amiga, no me la pasaré rompiendo corazones, ganando hombres, pero tengo seguridad en mi misma y sé que puedo enfrentar cada problema que se me presente, y sé que pase lo que pasé voy a seguir en pie. A veces las cosas se complican, sientes que el mundo cae y que vos caes con él, no podés hacer nada para cambiar la situcación, tocás fondo. Podés tener una gran familia, las más atentas amigas, incluso podés tener a tu alrededor hasta aquel que te dice que te ama y que va a cuidar siempre de vos. Sin embargo nadie lo nota, estás sola, todos te conocen y nadie entiende, nadie ve, nadie escucha por mucho que grites, y no hay nadie que te comprenda por mucho que lo intente. Cómo seguir jugando el papel, ser a cada momento la chica aplicada, inteligente, responsable, divertida, segura, aquella que por donde se la vea mostraba aquel misterioso esplendor. Seguí, seguí, seguí, más por acá, más por allá; Por todos lados piden más, y no alcanzás, no llegás y no podés seguir así.
5.4.09





Cuando uno menos lo espera, ¡Pum!
Ahí está, ella la vida, derribándote de nuevo.
¿Que qué nos queda por hacer?
Nada más que seguir.
"Porque otra no nos queda"
no la considero una respuesta,
más bien porque la vida es algo más que golpes y porrazos.
En algún momento de nuestro apretado día,
sonreímos y nos damos cuenta que la felicidad
no es tan solo una utopía o un momento pasajero,
sino que es algo real.
1.4.09
Myspace Layouts
Vencida. Una vez más, caída hasta la punta de tus pies. Desde allí veo tu inmensidad y me doy cuenta que tu amor fue siempre amor propio. Aquí estoy, como querías verme. Desolada, con mi corazón en las manos, con mis ilusiones rotas, con mi estima por debajo del suelo que vos pisás. Quebrada. Otra vez, agonizando recuerdos de los dos. Sin más sonrisas que regalar. Creí que te llevarías todas tus cosas de aquí. Pero volviste para llevarte el resto de mí. El trato nunca fue que te robes mi felicidad. Desgastada. Fue mi culpa darte más de lo que te merecés. Sigo allí, en la punta de tus pies. Y cada vez que levanto la mirada, veo que no me reconocés. Tus ojos esquivos, tu piel aún más fría, empiezo a dejar de conocerte. Estás tan distinto a lo que nunca fuiste. Y vuelvo a castigarme, que fue mi error darte tanto amor. Me levanto después de unos segundos, y ahora nuestras miradas se encuentran. Ya no estoy tan debajo tuyo, ni de tu adiós, ni de este presente. Pero esta mirada ya no brilla con tu rostro. Puedo decir que finalmente, me desprendí. Y te dejé ir. Y con esta sonrisa en mis labios. Ya no te quise seguir.



